Conocida como la tierra más salvaje y desconocida de Europa, envuelta en misterio y leyendas, supersticiones, tristeza y belleza, bosques envueltos en niebla con sus lobos aullando bajo la luna llena, inolvidables aldeas escondidas en recónditos valles y castillos presidiendo las altas cimas de tus temibles montañas Cárpatas. . . así eres tu Rumania.
Azotada siempre por el cruel y despiadado látigo de los turcos detenido siempre por el escudo de tu extraordinario Príncipe Valaco Vlad; quien consiguió mantenerlos a raya con su rabia, su cólera y su incesante exigencia de sangre. . . su fuerza interior. . .así eres tu Rumania.
Según la historia, el Príncipe se vio obligado a ello, aunque siendo ya un tanto “sobrenatural”, hizo de la sangre, su estilo de vida. Sus abominaciones y torturas llegaron a los rincones más inhóspitos y lejanos, todos amaban y temían su necesaria crueldad y depravación lanzada siempre contra los enemigos de su tan amada tierra, tu Rumania, su amante inmortal.
Madre de héroes, posees una naturaleza extremadamente hermosa, con tus montañas, tus valles, tus ríos, tus lagos, tus bosques y castillos milenarios, tu fuerza interior es envidiable, siendo capaz de conseguir cualquier cosa. Con todo ello, lo siento, pero no consigo entender esta tristeza que te aflige desde tu existencia en la línea del tiempo.
Sé, que siempre has sufrido, pero, orgullosa deberías estar de esta extraña fuerza que mana de tu alma, siempre eterna. Extraña en un mundo que nunca te ha comprendido, ve tu tristeza y pobreza como algo lejano de lo que protegerse, un error imperdonable.
Ignorantes Occidentales . . .
- ellos prefieren pasar el rato leyendo libros llenos de páginas, describiendo las atroces matanzas de tus legendarios héroes históricos,
- ellos prefieren ver películas basadas en tus leyendas, ocurridas en los misteriosos collados, bosques y aldeas que envuelven las montañas más desconocidas de esta hipócrita y tan civilizada Europa, los Cárpatos,
- ellos prefieren distraerse leyendo tus fantásticos cuentos, de castillos inexpugnables, siempre rodeados de niebla y aullidos de lobos que bajo la luna llena convierten el silencio de la noche en un nirvana de estrellas.
Con tus leyendas de vampiros y lobos haces feliz a la hastiada y aburrida vida Occidental, ya solo con eso deberías sentirte orgullosa, Rumania. El maléfico romanticismo que te envuelve es magnético y seductor. Difícil resulta resistirse. Entonces, ¿por qué sigues triste?.
Los colmillos de los vampiros son como los ojos del lobo, pequeños y precisos. Implacables y destructivos. Letales. Tu también lo fuiste una vez, Rumania.
Eres el país del misterio, lleno de leyendas estás, repleta de aldeas perdidas en la inmensidad de los Cárpatos, tus bosques siempre envueltos en niebla que nunca desaparece, tus Príncipes legendarios convertidos en vampiros que el tiempo no puede por más que desee borrar, llena de castillos inexpugnables estas siempre protegidos por rocosas y abruptas cimas Cárpatas, y tus lobos, éstas magnificas criaturas de la noche. . .
Yo, he nacido en una mala época y en un país equivocado. Si tan solo supiera que algún día me dejarías entrar, esta tristeza que a veces me ataca, desaparecería para siempre.
Rumania, eres un gran país, y por ello te pido:
- utiliza tu misterio y tu nostalgia de tiempos pasados y héroes ya perdidos,
- utiliza estos castillos abandonados, tus escondidas aldeas, tus bosques envueltos en niebla, y tus legendarias leyendas, pero, atiende Rumania,
- alimenta siempre a tus lobos, pues por más avance la tierra en el tiempo, ellos siempre quedaran, haciéndote inmortal al mundo.
A mí, me toca conformarme con el paseo de lobos más cercanos, pero, ¿quién sabe?, quizá algún día tenga el honor de encontrarme con alguno de los tuyos, hasta entonces, cuida de ellos por mí, Rumania.
Liliana Castillo Girona
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