Tú Goleon, fiero depredador y buen
amigo, te busco y no te encuentro.
Tú Goleon, de brillantes ojos ámbar
cuya mirada siempre parece triste y lejana, te busco y no te encuentro.
Tú Goleon, de orejas puntiagudas,
largos y afilados colmillos y uñas que parecen garras, te busco y no te
encuentro.
Lejos han quedado aquellas noches en
las que con Tú canto nocturno seducías a cualquier criatura del bosque, siempre
bajo la atenta mirada de la luna y de su inseparable manto de estrellas.
Cada semana voy a Tú encuentro
paseando entre los ancianos árboles de Tú bosque secreto hasta que agotada, me
siento y espero.
Afortunada fui aquel lejano día que
te encontré. Me enseñaste a sobrevivir en Tú salvaje mundo y a mi lado permaneciste
durante un tiempo.
¿Por qué te fuiste?
Desearía correr a Tú lado y viajar
hasta los rincones más remotos de éste, Tú mundo, pero la luna a la que Tú
tanto cantas no quiere escuchar mis súplicas.
Sé que algún día aparecerás entre
los árboles como aquella vez, y entonces ¿quién sabe?, quizá puedas mostrarme otras
tierras, otros lugares, lejanos y desconocidos a los que solo Tú, tienes
permiso.
Hasta entonces . . . en las profundidades
de Tú bosque secreto, me siento y te espero.
Liliana Castillo Girona
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada
Aquí pots deixar el teu comentari.